Antoni CumellaArquitectura de las formas

29 enero de 2026 / 13 marzo de 2026

A Antoni Cumella hay que considerarlo uno de los grandes maestros de la cerámica moderna europea. Nacido en Granollers en el año 1913, hacia mediados del siglo XX desarrolló un lenguaje propio basado en la expresividad de las formas surgidas del torno, los volúmenes y los esmaltes, lo que le permitió forjar una trayectoria sólida, reconocida internacionalmente.

Así, a partir de su participación en la IX Triennale de Milán de 1951, donde fue galardonado con la Medalla de Oro, Cumella empezó a ser reconocido en toda Europa por unas piezas de gres esmaltado de gran pureza, equilibrio y belleza formal.

Antoni Cumella, sin embargo, no se limitó al trabajo con el torno. Vivió también muy vinculado al mundo de la arquitectura. A partir de la década de 1950, empezó a trabajar en proyectos de murales, placas y esculturas cerámicas con los que hizo nacer una nueva expresividad de formas orgánicas que, sin imitar la naturaleza, se refleja tanto en Gaudí como en la plástica matérica de su tiempo. De manera natural, la amistad con Sartoris, Busquets y con los miembros del Grup R lo involucró en el ámbito de la arquitectura y convirtió esta otra vertiente creativa en consustancial a una obra que, en su conjunto, nos recuerda que la cerámica, en manos de un gran creador, puede convertirse en un lenguaje poético capaz de dar alma a la materia y emoción al espacio.

Las formas llenas de color de Antoni Cumella, surgidas del torno y del horno, así como aquellas abiertas al diálogo pleno con la arquitectura, anticipan nociones actuales como la sostenibilidad, la interdependencia de los materiales y la fusión entre arte, diseño y entorno.

Cumella fue, en el fondo, un escultor de formas desconocidas que esperan al espectador para ser completadas. Porque el arte exige tiempo, silencio y, sobre todo, mirada.