{"id":37245,"date":"2023-07-11T12:09:53","date_gmt":"2023-07-11T10:09:53","guid":{"rendered":"https:\/\/nova.arturamon.com\/vida-privada-naturaleza-muerta\/"},"modified":"2023-10-06T09:24:36","modified_gmt":"2023-10-06T07:24:36","slug":"vida-privada-naturaleza-muerta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arturamon.com\/es\/vida-privada-naturaleza-muerta\/","title":{"rendered":"Vida privada, naturaleza muerta"},"content":{"rendered":"<p>07 jul. 2023 | Bernat Ded\u00e9u | <a href=\"https:\/\/www.thenewbarcelonapost.com\/vida-privada-naturaleza-muerta\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The New Barcelona Post<\/a><\/p>\n<h3>Jordi Baron nos ha regalado una bell\u00edsima exposici\u00f3n fotogr\u00e1fica de una Barcelona secreta y fascinante<\/h3>\n<p>Mi madre cuenta a menudo que, cuando entr\u00f3 por primera vez a nuestro piso familiar en Rambla de Catalunya, alucin\u00f3 contemplando como justo en medio de lo que despu\u00e9s ser\u00eda mi\u00a0<i>playground<\/i>\u00a0de ni\u00f1ez, descansaba el remanente de una hoguera. En casa viv\u00eda una mendiga, muerta hac\u00eda poco tiempo, que se calentaba ah\u00ed quemando trozos de madera, lo que tambi\u00e9n hab\u00eda provocado que todas las paredes se ti\u00f1esen de un tenebroso color ceniza. A pesar de este panorama absolutamente f\u00fanebre y de la oposici\u00f3n de mi padre (sosten\u00eda que comprarse un piso era cosa de charnegos), mi amada progenitora se empe\u00f1\u00f3 en adquirirlo, lo que agradezco con gran entusiasmo si es que, a pesar de mi condici\u00f3n de hijo rebelde, todav\u00eda figuro en el testamento. Por obra y gracia del utopismo social de Ildefons Cerd\u00e0, en la finca de casa pod\u00edan compartir existencia aquella desdichada indigente y familias pudientes como la del principal, en un pisazo donde ten\u00edan una capilla entera que acabar\u00eda mal vendida y repartida en mil anticuarios, v\u00edctima de unos herederos sedientos de<i>\u00a0cash<\/i>.<\/p>\n<p>Pensaba en todas estas historias (vaya, en mi historia) contemplando la portalada de crucifijos de madera que da a la bienvenida a la celebrada exposici\u00f3n<em>\u00a0Domus Barcino<\/em>\u00a0del fot\u00f3grafo y anticuario Jordi Baron. Durante cuatro lustros de oficio recolector,\u00a0<b>Bar\u00f3n se ha dedicado a fotografiar pisos del Eixample en el brev\u00edsimo interregno que deviene entre la muerte de sus propietarios, el inmediato saqueo sin misericordia de los familiares supervivientes en cuesti\u00f3n<\/b>, y el vaciado final por obra y gracia del anticuario. A los nacionalistas del Eixample esto no nos resulta ninguna novedad: de hecho, todos hemos visto alguna vez a alg\u00fan miembro del clan Baron comandando un grupo de forzudos en alguna esquina de nuestra amada Cuadr\u00edcula (lo sabemos de sobra, y que la familia me perdone el tono sard\u00f3nico: los Baron tienen un poder secreto a la hora de conocer cu\u00e1ndo una anciana de la calle Mallorca se encuentra a punto de escupir su \u00faltimo aliento ante la mirada avariciosa de una descendencia que, previo a enterrar a la abuelita, ya sue\u00f1a en c\u00f3mo gastar\u00e1 un tesoro de acuarelas, libros y candelabros).<\/p>\n<div id=\"thene-50ea16287d57c1a9f1f1a8dfd933332e\" class=\"thene-50ea16287d57c1a9f1f1a8dfd933332e thene-into-content\"><\/div>\n<p>Lo que ha hecho Jordi Baron, hay que decirlo de entrada, es una delicia, pues el artista se aproxima a los pisos abandonados sin la pretensi\u00f3n cl\u00ednica del forense, retratando los salones de una Barcelona que fue acomodada con los ojos de un pintor rom\u00e1ntico ante los escombros de Atenas y aquella implicaci\u00f3n de notario un tanto sentimental propia del corresponsal de batallas (ausencias presenciales \u201cdonde los humanos han ejercido su humanidad\u201d, escribe Pl\u00e0cid Garcia-Planas, que del tema guerrero sabe un mazo). Ciertamente,\u00a0<b>las im\u00e1genes que nos regala el artista son una naturaleza muerta escult\u00f3rica de una vida privada que s\u00f3lo podemos imaginar y que el ojo privilegiado del fot\u00f3grafo sintetiza en una despedida de gozosa tristeza.<\/b>\u00a0Quince fotos, s\u00f3lo quince, pero miles de historias, de la tensi\u00f3n para saber qui\u00e9n se queda la primera edici\u00f3n de un poemario de Rossell\u00f3-P\u00f2rcel a la visi\u00f3n de una anciana para quien hacer caldo y charlar con las baldossas de la calle Proven\u00e7a cada noche era el \u00fanico incentivo vital. Lo sab\u00eda Miquel Bau\u00e7\u00e0:\u00a0<b>el Eixample es un barrio de eremitas y vecinos malavenidos.<\/b><\/p>\n<blockquote><p>Lo que ha hecho Jordi Baron, hay que decirlo de entrada, es una delicia, pues el artista se aproxima a los pisos abandonados sin la pretensi\u00f3n cl\u00ednica del forense, retratando los salones de una Barcelona que fue acomodada con los ojos de un pintor rom\u00e1ntico ante los escombros de Atenas<\/p><\/blockquote>\n<p>La arqueolog\u00eda de las cosas (es decir, la fotograf\u00eda) deviene vital porque los objetos siempre guardan el m\u00e9rito de ser denotativos. Es en este sentido que una reproducci\u00f3n barata de la cabeza de un c\u00e9sar, mal depositada en medio de un sal\u00f3n del n\u00famero 43 de la Rambla de Catalunya, puede adquirir m\u00e1s fuerza art\u00edstica que la<i>\u00a0fucking\u00a0<\/i>Victoria de Samotracia y es as\u00ed como la presencia fantasmag\u00f3rica de las l\u00e1mparas de ara\u00f1a (uno de los<i>\u00a0hits<\/i>\u00a0mobiliarios de est\u00e9tica m\u00e1s nauseabunda del Eixample) ahora gana el perfil del llanto de un adi\u00f3s desairado.<b>\u00a0\u00a1Qu\u00e9 gran trabajo, querido Baron, y qu\u00e9 alegr\u00eda que la galer\u00eda Artur Ramon nos lo haya servido en esta c\u00e1mara oscura dentro de su bell\u00edsima galer\u00eda que tiene la placidez de una tumba proletaria!\u00a0<\/b>Oscura, como la ceniza de nuestra casa antes de que fuera casa. Ayer me lo contaba de nuevo mi madre, y yo se lo explicar\u00e9 a quien me arranque alg\u00fan d\u00eda de aquel lugar para que as\u00ed, antes de malvenderlo todo, alguien haga pervivir la historia de aquel fuego.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>07 jul. 2023 | Bernat Ded\u00e9u | The New Barcelona Post Jordi Baron nos ha regalado una bell\u00edsima exposici\u00f3n fotogr\u00e1fica de una Barcelona secreta y fascinante Mi madre cuenta a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":37192,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"link","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[740,698],"tags":[],"class_list":["post-37245","post","type-post","status-publish","format-link","has-post-thumbnail","hentry","category-galeria-es","category-prensa","post_format-post-format-link"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37245","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37245"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37245\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40740,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37245\/revisions\/40740"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37192"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37245"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37245"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37245"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}