{"id":28966,"date":"2020-12-28T09:07:40","date_gmt":"2020-12-28T08:07:40","guid":{"rendered":"https:\/\/nova.arturamon.com\/un-conte-de-nadal\/"},"modified":"2024-02-06T16:34:19","modified_gmt":"2024-02-06T15:34:19","slug":"un-conte-de-nadal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arturamon.com\/es\/un-conte-de-nadal\/","title":{"rendered":"Un cuento de Navidad"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.miradorarts.com\/es\/un-cuento-de-navidad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">miradorarts.com\/ca<\/a>\u00a0|\u00a0<span style=\"font-family: Cormorant, -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen, Ubuntu, Cantarell, 'Fira Sans', 'Droid Sans', 'Helvetica Neue', sans-serif;\">por Artur Ramon<\/span><\/p>\n<h4>No hay nada como la rutina. Cada d\u00eda ceno en la cocina a la misma hora.<\/h4>\n<p>Me gusta mirar el edificio de enfrente, un bloque anodino de pisos de lujo de\u00a0Nu\u00f1ez\u00a0y Navarro, que se alquilan a precio de oro, con piscina en la azotea y todo. Cuando vinimos a vivir hace unos diez a\u00f1os, desde aqu\u00ed ve\u00edamos en la primavera c\u00f3mo ca\u00eda el d\u00eda en la sierra de Collserola, cerros como salidos de un paisaje de Bellini.<\/p>\n<p>Ahora he pasado de la po\u00e9tica de la pintura antigua veneciana a la realidad del ladrillo posmoderno. El piso que da enfrente de la ventana de mi cocina hace a\u00f1os que est\u00e1 vac\u00edo: paredes de un blanco roto tirando a gris, parqu\u00e9 dorado, luz naranja. Desde casa veo una esquina de lo que debe de ser el comedor; es de vidrio como la proa de un barco. No lo han podido alquilar (me dicen que la promotora no los quiere vender). Sobre las diez de la noche, mientras voy apurando un yogur Danone azucarado, aparece un hombre de unos cuarenta a\u00f1os, de piel blanca, complexi\u00f3n robusta y traje con bata azul de portero, que de un solo golpe corre las cortinas. Antes, sin embargo, me mira con un ojos tristes que ya no brillan sobre un bozal blanco como el pico de un p\u00e1jaro ex\u00f3tico: parece que en cualquier momento abrir\u00e1 la ventana y se pondr\u00e1 a volar.<\/p>\n<p>Cuando llega la noche el tiempo no se condensa en el reloj sino en la ventana de enfrente. Empiezo a cenar viendo el espacio\u00a0vac\u00edo, sin libros, ni cuadros, sin vida, como la mayor\u00eda de casas actuales donde parece que hayan entrado a robar, y a las diez en punto llega el hombre-p\u00e1jaro, diligente como pocos, y de un solo gesto lo deja todo oscuro. Y as\u00ed han pasado los dos meses de confinamiento y los nueve que llevamos dentro del t\u00fanel sin luz, y \u00e9l nunca ha fallado, ni un solo d\u00eda, ni se ha retrasado un solo minuto, debe de haber un alem\u00e1n detr\u00e1s de esta m\u00e1scara que me mira pero no me saluda. De d\u00eda me he acercado a la porter\u00eda, por si lo reconoc\u00eda, pero el que hay por la ma\u00f1ana es otro, m\u00e1s gordo y de piel morena, que acaricia las calles con la escoba como un oso, perezoso como es. En resumen, mi maestro de ceremonias hace el turno por la noche como si fuera el telonero de una obra del absurdo.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o en casa no hemos celebrado la Noche de Navidad como es debido o como lo hab\u00edamos hecho siempre, toda la familia junta, siguiendo el faro del\u00a0Procicat. Hemos cenado los cinco una comida frugal pero sabrosa, que ha ido transitando entre la nostalgia por los ausentes y la esperanza de un pr\u00f3ximo a\u00f1o que no puede ser peor que este. De hecho, s\u00ed que puede serlo \u2013todo lo que va mal es susceptible de ir a peor\u2013, pero nos enga\u00f1amos y nos agarramos al futuro como un n\u00e1ufrago a un flotador, o como la manada a la vacuna. Como cen\u00e1bamos en el comedor no he seguido el ritual del piso de enfrente, pero cuando ya recog\u00edamos los platos me he dado cuenta que eran las once y media y que hoy no hab\u00edan cerrado las cortinas. He pensado que, siendo la Noche de Navidad, mi amigo tendr\u00eda fiesta y estar\u00eda celebr\u00e1ndolo en su casa siguiendo escrupulosamente, prusiano como es, todo el protocolo de seguridad que nuestros gobernantes eficazmente y sin titubeos han establecido, mientras el piso quedar\u00eda, sin la cortina, expuesto a las miradas curiosas de la noche.<\/p>\n<p>De repente, como conducida por un mecanismo autom\u00e1tico la cortina se ha corrido. Me he fijado bien y nadie la hab\u00eda cerrado. Al cabo de unos minutos, se ha vuelto a abrir mec\u00e1nicamente y he visto una mesa bien puesta con unas personas arregladas para la ocasi\u00f3n, cenando. He intuido que tomaban unos\u00a0galets\u00a0de aquellos gordos nadando en un caldo denso. La luz hab\u00eda cambiado y ya no ca\u00eda a chorro, sino dram\u00e1ticamente con clara intenci\u00f3n escenogr\u00e1fica. Del techo colgaba una l\u00e1mpara de La Granja y en la pared del fondo hab\u00eda un <i>Paisaje con un cementerio<\/i> perfectamente atribuible a Modest Urgell. No hab\u00eda ni\u00f1os. Todos eran adultos. Nadie llevaba la\u00a0mascarilla\u00a0puesta, ni guardaban la sagrada distancia de seguridad, parec\u00edan felices como si habitaran el mundo de ayer. Me ha parecido ver a Juan\u00a0Luna, conservador del Museo del Prado, que re\u00eda junto a Maradona \u2013lo he reconocido por su adem\u00e1n petrificado de buda ausente. Cerca estaba el ex defensa del Madrid\u00a0Goyo\u00a0Benito y el expresidente Lorenzo Sanz que brindaban,\u00a0satisfechos, con champ\u00e1n franc\u00e9s. Delante suyo estaba Joaqu\u00edn, el camarero de Casa Alfonso que le comentaba algo a la madre de un amigo m\u00edo. Y otras personas que no he reconocido hasta formar un grupo de m\u00e1s de diez, ser\u00edan unos doce, calculo. Sus rostros transmit\u00edan la paz serena de una vida nueva, posiblemente eterna. A un lado, presid\u00eda la mesa el expresidente franc\u00e9s\u00a0Val\u00e9ry Giscard\u00a0d\u2019Estaing\u00a0con su adem\u00e1n estirado de cad\u00e1ver distinguido, que gesticulaba un discurso que nadie escuchaba. Mientras que, al otro lado de la mesa, era Luc\u00eda\u00a0Bos\u00e9\u00a0qui\u00e9n presid\u00eda, con sus cabellos azules y el carisma de diva italiana que no abandon\u00f3 nunca. Los he saludado desde casa y no me ve\u00edan o no quer\u00edan verme, estaban dentro de una sola burbuja como salida de Bosco, celebrando la Navidad ac\u00e1 y all\u00e1 del tiempo\u2026<\/p>\n<p>Cuando me he despertado el pat\u00f3geno todav\u00eda estaba all\u00ed.<\/p>\n<p>He ido directamente a la ventana de la cocina, y la \u00faltima imagen de la noche ya se hab\u00eda desvanecido, como la peor pesadilla de nuestra vida.<\/p>\n<p>En la imagen:\u00a0\u201cEl piso que da enfrente de la ventana de mi cocina hace a\u00f1os que est\u00e1 vac\u00edo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>miradorarts.com\/ca\u00a0|\u00a0por Artur Ramon No hay nada como la rutina. Cada d\u00eda ceno en la cocina a la misma hora. Me gusta mirar el edificio de enfrente, un bloque anodino de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":28964,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"link","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[407,694,740,565],"tags":[691],"class_list":["post-28966","post","type-post","status-publish","format-link","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-diario-artur-ramon","category-escritos-ar","category-galeria-es","category-general-es","tag-miradorarts","post_format-post-format-link"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28966"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28966\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43693,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28966\/revisions\/43693"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28964"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}