{"id":28190,"date":"2020-07-03T14:27:31","date_gmt":"2020-07-03T12:27:31","guid":{"rendered":"https:\/\/nova.arturamon.com\/sin-mascarilla-elogio-de-la-boca-y-2\/"},"modified":"2021-01-04T18:16:12","modified_gmt":"2021-01-04T17:16:12","slug":"sin-mascarilla-elogio-de-la-boca-y-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arturamon.com\/es\/sin-mascarilla-elogio-de-la-boca-y-2\/","title":{"rendered":"Sin mascarilla: Elogio de la boca (y 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"et_post_meta_wrapper\"><\/div>\n<div class=\"entry-content\">\n<p><span style=\"color: #808080;\">Los labios de la Mona Lisa.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Artur Ramon\u00a0|\u00a0<a href=\"https:\/\/www.miradorarts.com\/es\/sin-mascarilla-elogio-de-la-boca-y-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">miradorarts.com<\/a><\/p>\n<p class=\"destacat\">Un rostro humano no est\u00e1 concebido como un fragmento, sino que es un conjunto en el que cada parte se complementa y suma.<\/p>\n<p>Cuando pienso en las bocas m\u00e1s bellas que he visto en el arte aparece la Mona Lisa, con sus labios creados para el beso forzando una enigm\u00e1tica sonrisa. La misma que pondr\u00eda la mujer de tus sue\u00f1os despu\u00e9s de una primera cita sin opci\u00f3n a premio.<\/p>\n<p>La boca pintada, s\u00ed. No pienso tanto en las bocas de labios carnosos que pint\u00f3 Tom Wesselmann en sus desnudos de mujeres que se hab\u00edan bronceado con el bikini puesto, ni en los labios-sof\u00e1 (Freud se pondr\u00eda las botas) de Mae West en una de las salas m\u00e1s visitadas del museo Dal\u00ed de Figueras. Estas bocas son demasiado pop para m\u00ed, obvias. M\u00e1s bien pienso en bocas antiguas como la apretada de la ninfa que sale del agua en el lienzo de Courbet en el Metropolitan de Nueva York. Su fuerza no est\u00e1 en lo evidente sino en su boca de leve color carm\u00edn, prieta como una piedra. Bocas selladas como las de la lolitas que pint\u00f3 Balthus y hoy estar\u00edan condenadas a la hoguera de lo pict\u00f3ricamente incorrecto.<\/p>\n<div id=\"attachment_10451\" class=\"wp-caption alignnone\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10451\" src=\"https:\/\/www.miradorarts.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/02-Llavis-FIV.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" srcset=\"https:\/\/www.miradorarts.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/02-Llavis-FIV.jpg 600w, https:\/\/www.miradorarts.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/02-Llavis-FIV-262x300.jpg 262w\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"688\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Los labios de Felipe IV.<\/p>\n<\/div>\n<p>Felipe IV era feo, cara de besugo y ojos de tonto, pero su boca era carnosa como un fres\u00f3n. As\u00ed lo retrat\u00f3 Vel\u00e1zquez de joven, sin el bigote horroroso, pre daliniano, que llevar\u00eda de mayor y que tapaba sus labios de besador profesional. En cambio, Inocencio X tiene una boca casi sin labios, cerrada como una cremallera. De all\u00ed sali\u00f3 la frase que quiso herir al pintor pero que parad\u00f3jicamente fue su mayor elogio: \u201ctroppo vero\u201d dijo el Papa al verse retratado. Si retrocedemos, Tiziano pint\u00f3 sus Venus y Danaes con boquitas de pi\u00f1\u00f3n, pedazos de cerezas en pieles de marfil que contemplaba Felipe II en sus aposentos m\u00e1s \u00edntimos y llamaba poes\u00eda a lo que era embri\u00f3n de pornograf\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_10454\" class=\"wp-caption alignnone\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10454\" src=\"https:\/\/www.miradorarts.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/03-Herodias.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" srcset=\"https:\/\/www.miradorarts.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/03-Herodias.jpg 600w, https:\/\/www.miradorarts.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/03-Herodias-236x300.jpg 236w\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"764\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Francesco del Cairo,\u00a0<em>Herod\u00edas<\/em>, c. 1625.<\/p>\n<\/div>\n<p>Con la Contrarreforma proliferaron im\u00e1genes que eran una apolog\u00eda del martirologio. Dolor y placer, misticismo y paganismo. Entre los pintores barrocos m\u00e1s sensuales me quedo con Francesco del Cairo y sus Herod\u00edas dormidas sujetando la cabeza del Bautista a\u00fan caliente, despu\u00e9s de haber sido decapitado. Con esmero, le va cosiendo la boca para que no hable, aunque est\u00e9 muerto. Bocas entreabiertas donde se adivina el suspiro tan espiritual como carnal. La santa Teresa de Bernini tiene la misma boca de \u00e9xtasis producida por el orgasmo divino. La transverberaci\u00f3n hecha m\u00e1rmol y concentrando todo el esfuerzo espiritual en la cavidad bucal donde se ven los dientes perfectos de la santa como perlas, y casi olemos su aliento m\u00edstico. Envuelta en su h\u00e1bito como un sudario, adivinamos su cuerpo tenso, su mano se coge en la roca y el pie desnudo le ha quedado enrampado como si estuviese nadando.<\/p>\n<div id=\"attachment_10457\" class=\"wp-caption alignnone\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10457\" src=\"https:\/\/www.miradorarts.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/04-Llavis-Fornarina.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" srcset=\"https:\/\/www.miradorarts.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/04-Llavis-Fornarina.jpg 600w, https:\/\/www.miradorarts.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/04-Llavis-Fornarina-300x294.jpg 300w\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"588\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Los labios de la\u00a0<em>Fornarina<\/em>.<\/p>\n<\/div>\n<p>Entre las bocas m\u00e1s bellas de la pintura antigua est\u00e1 la de la\u00a0<em>Fornarina<\/em>\u00a0que pint\u00f3 Rafael. Viendo sus labios perfectos como las alas de una mariposa puedes comprender que uno de los grandes maestros del Renacimiento se sacrificase en el altar de esta Diosa. Vasari, su bi\u00f3grafo, explica que un d\u00eda Rafael se extralimit\u00f3 en sus placeres carnales y lleg\u00f3 a su casa con fiebre alta. Los m\u00e9dicos le practicaron una sangr\u00eda que lo llev\u00f3 a la muerte el mismo d\u00eda que cumpl\u00eda treinta y siete a\u00f1os. \u00abLeonardo nos promete el cielo, Rafael nos lo da\u00bb sentenci\u00f3 Picasso. Rafael encontr\u00f3 el cielo besando estos labios lascivos y hermosos de la\u00a0<em>Fornarina<\/em>, pasaportes para el Para\u00edso.<\/p>\n<p class=\"destacat-article\">Como un marsupial insect\u00edvoro, Rafael muri\u00f3 a causa del sexo llevado al extremo con la\u00a0<em>Fornarina<\/em>.<\/p>\n<p>\u00bfQuien era la Fornarina? Flaubert sentenci\u00f3: \u201cuna mujer hermosa y esto es todo lo que debes saber\u201d. La retrat\u00f3 varias veces con sus grandes ojos negros y su boca sensual. Es la\u00a0<em>donna velata<\/em>\u00a0del Pitti vestida con ropas caras como una princesa antigua. Parece que se llamaba Margherita Luti y era hija de un panadero de Siena. Una adolescente que sedujo al gran pintor, retratada con el torso desnudo y una esclava dorada en la que firm\u00f3: \u201cRaphael Urbinas\u201d. La tela que escond\u00eda sus senos est\u00e1 mojada y ahora cubre su vientre, que vemos en transparencias. Un objeto de posesi\u00f3n. Como un marsupial insect\u00edvoro, Rafael muri\u00f3 a causa del sexo llevado al extremo con la Fornarina. Estos labios le llevaron a un final innecesario y precoz. Y es que la boca puede presagiar un sue\u00f1o o preconizar nuestro final.<\/p>\n<p>Si un d\u00eda lograse cenar con la\u00a0<em>Gioconda<\/em>\u00a0mirar\u00eda sus labios de mariposa y sus dientes blancos, y antes de sentir la frustraci\u00f3n en su sonrisa me dir\u00eda parafraseando a Pablo Neruda: \u201cMe gustas cuando callas porque est\u00e1s como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca\u201d.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los labios de la Mona Lisa. &nbsp; Artur Ramon\u00a0|\u00a0miradorarts.com Un rostro humano no est\u00e1 concebido como un fragmento, sino que es un conjunto en el que cada parte se complementa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":28188,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[407,565],"tags":[],"class_list":["post-28190","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-diario-artur-ramon","category-general-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28190","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28190"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28190\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28188"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28190"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}