{"id":27928,"date":"2020-04-21T14:38:38","date_gmt":"2020-04-21T12:38:38","guid":{"rendered":"https:\/\/nova.arturamon.com\/la-cultura-despojada\/"},"modified":"2021-01-04T18:22:11","modified_gmt":"2021-01-04T17:22:11","slug":"la-cultura-despojada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arturamon.com\/es\/la-cultura-despojada\/","title":{"rendered":"La cultura despojada"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.fredericamat.com\/noticias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Frederic Amat<\/a>\u00a0| El Pa\u00eds<\/p>\n<p>Mucho tiempo antes de este aciago presente en el que vivimos recluidos, ya eramos conscientes de la desatenci\u00f3n entorno al \u00e1mbito de la cultura. Suced\u00eda ante la indiferencia general, era ignorada por una gran mayor\u00eda de ciudadanos acostumbrados a no cuestionarse la austeridad presupuestaria ni el descuido hacia la cultura por parte de las instituciones p\u00fablicas. Esa negligencia no iba solo en detrimento de la producci\u00f3n cultural, sino tambi\u00e9n de la sociedad misma, que se iba deteriorando al perder lo que la cultura aporta como herramienta de conocimiento y cohesi\u00f3n.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas en que la pandemia nos ha abocado a una experiencia in\u00e9dita y al consiguiente confinamiento de los ciudadanos, se ha instalado el abatimiento y la incertidumbre en los hogares, de diversas maneras y, en demasiados, de forma extrema por la precariedad de medios o la implacable soledad.<\/p>\n<p>En otros muchos hogares, en este tiempo suspendido, los ciudadanos han recurrido, para atenuar su relegada libertad de movimiento, a la cultura. Han accedido a ella sobre todo por diferentes medios digitales y esta se ha desgranado generosa, a trav\u00e9s de enlaces, visitas virtuales a museos hoy clausurados, visionado de obras teatrales o films, poes\u00eda en los m\u00f3viles y todo un sinf\u00edn de dispositivos tecnol\u00f3gicos y ofertas en las redes sociales. Nos acercan como ante un espejismo y nos invitan a celebrar la \u201ccultura en casa\u201d, en una digitalizaci\u00f3n del mundo, pero tan s\u00f3lo en su cuerpo virtual, un cuerpo sin latido propio, ya que, como sabemos, a la experiencia de ver pintura, asistir al espect\u00e1culo teatral o a un concierto, no puede accederse en su m\u00e1xima esencialidad y revelaci\u00f3n por medios dom\u00e9sticos audiovisuales o inform\u00e1ticos. Pero aqu\u00ed estamos, empantallados, solitarios y solidarios.<\/p>\n<p>Escribo estas notas como eco a todas las voces, tan cr\u00edticas como l\u00facidas, que se han ido pronunciando estos d\u00edas ante el sentimiento de un despecho hacia la cultura y su agon\u00eda, tan sorprendidas como ofendidas ante el comunicado del propio Ministro de Cultura en su primera comparecencia p\u00fablica en medio de esta crisis. En este momento en que la cultura est\u00e1 patas arriba, el gobierno no ha propuesto nuevos programas, ideas o desaf\u00edos, sino que ha pospuesto a un hipot\u00e9tico futuro las medidas espec\u00edficas, cuando las circunstancias lo permitan, olvidando la incapacidad del sector cultural para generar ingresos en estos momentos y su enorme dificultad para mantener a corto o medio plazo las estructuras productivas, que son las que crean las condiciones para su adecuado funcionamiento, olvidando que la cultura es, en s\u00ed misma, un\u00a0 derecho fundamental de las personas. Tenemos que pronunciarnos porque, cuando los agentes culturales no cuestionan el poder, se entra en la complicidad con sus amnesias y arbitrariedades.<\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca, se debe recordar que la cultura es un bien de primera necesidad. El sistema sanitario no debi\u00f3 ser nunca desatendido ni debilitado, pero tampoco la cultura puede ser despojada, porque ambas atienden a necesidades distintas y primordiales del ser humano. Lo proclam\u00f3, con certeras palabras, el poeta Federico Garc\u00eda Lorca, en 1929: \u00abNo s\u00f3lo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pedir\u00eda un pan; sino que pedir\u00eda medio pan y un libro. Y yo ataco desde aqu\u00ed violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones econ\u00f3micas sin nombrar jam\u00e1s las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien est\u00e1 que todos los hombres coman, pero tambi\u00e9n que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del esp\u00edritu humano porque lo contrario es convertirlos en m\u00e1quinas al servicio del Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organizaci\u00f3n social.\u00bb<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, escribo estas notas para intentar ir al encuentro de una cultura que pervive, erosionada, en los m\u00e1rgenes y que, lejos de poder expresarse con letras may\u00fasculas y luminosas, en el centro de la escena y del espacio p\u00fablico, se sit\u00faa fuera de campo, ninguneada, circundando los l\u00edmites de lo establecido por lo que conviene garantizar sus sostenibilidad.<\/p>\n<p>Es de esperar que en el inmediato futuro, despu\u00e9s del colapso, sea necesario hacer de la cultura un reto y conseguir que \u00e9sta sea libre, disidente de las exigencias del mercado o del poder oficial, con su caduca pol\u00edtica cultural. Ser\u00e1 esta cultura la que nos ayude a aliviar el hartazgo y nos aligere la pesadumbre, que nos abra v\u00edas alternativas desde su capacidad autocr\u00edtica y no conformista, con propuestas de otros modelos que sirvan de v\u00ednculo a la vida social, en un ejercicio de comprensi\u00f3n, conocimiento y memoria. Un saber que nos ofrezca la posibilidad de recuperarnos del embate pand\u00e9mico sin paso rezagado. Evitar la vuelta a las zancadas aceleradas de un tiempo pasado que hac\u00eda dif\u00edcil la raz\u00f3n cr\u00edtica o una mirada hacia adentro.<\/p>\n<p>Avanzar de nuevo, con la capacidad de incorporar e imaginar sorpresivas posibilidades en un escenario futuro que restituya el valor social de la cultura. Es imposible progresar hacia una nueva concepci\u00f3n de la sociedad y hacia otras formas de vida que inviten a explorar \u00e1mbitos culturales distintos, sin preocuparse de una manera plena y certera por la educaci\u00f3n. Ha ocurrido, tristemente, que, lejos de entender la educaci\u00f3n como un compromiso com\u00fan de los ciudadanos y cumplir con la obligaci\u00f3n de las instituciones de defenderla, hemos asistido durante a\u00f1os a programas educativos frustrados, uno tras otro, as\u00ed como recortes en presupuestos y becas han ido depauperando las bases estructurales y desatendiendo el desarrollo de escuelas y universidades.<\/p>\n<p>Es el envite de los ciudadanos recuperar el territorio perdido de la cultura, entendi\u00e9ndola sin etiquetas ni pasiones pol\u00edticas, que hacen tosca y parcial nuestra comprensi\u00f3n del comportamiento humano, sus motivos y enigmas. Ser\u00eda oportuno, tambi\u00e9n, cultivar un estado de vigilia que entienda la cultura como solidaridad y que, sin precariedad, pueda vivir con dignidad de su trabajo, en contra de la proclama de que lo que no est\u00e1 expuesto en el escaparate, no existe. Irradiar una creatividad independiente del mercado y sus leyes, que confunden val\u00eda con valor.<\/p>\n<p>Una vez hayamos pasado el ciclo de esta oscura epidemia, sabremos ya de cierto que las calles son m\u00e1s largas de noche, pero, a la primera luz del d\u00eda despu\u00e9s, nos har\u00e1 falta perseverar en la conciencia de que algo puede haber cambiado en nuestra relaci\u00f3n con la realidad y nuestra percepci\u00f3n de la misma. Ojal\u00e1 sea una oportunidad, a pesar de su devastadora y adversa causa, para lograr lo que fuimos incapaces de afianzar o prever antes del embate de la epidemia: relacionarnos con el otro a trav\u00e9s de la empat\u00eda.<\/p>\n<p>A lo largo del confinamiento y con inusitada frecuencia, muchos nos hemos preguntado \u00bfc\u00f3mo ir mas all\u00e1 de la impotencia? \u00bfC\u00f3mo hacer de la cultura un espacio sin l\u00edmites, abierto al conocimiento de que otros mundos son posibles? All\u00e1 donde se esperaba que estuviera la cultura, ya no est\u00e1\u2026 \u00bfA d\u00f3nde se ha desplazado?<\/p>\n<p>Entre la expectaci\u00f3n y la expectativa, es muy necesario que todos, intelectuales y artistas, contribuyamos a ventilar, abriendo puertas y ventanas, para que transite la creatividad como una forma de emancipaci\u00f3n desde donde otear nuevas trayectorias que nos estimulen, sin temor a avanzar hacia el reto de que la cultura ser\u00e1 m\u00e1s viva en tanto sea conflictiva y, a su vez, m\u00e1s solidaria. Al fin y al cabo, en este momento infausto que nos hace sentir vulnerables, no podemos prescindir de la cultura como abrigo para conseguir hacer del pesimismo, vigor; y de nuestra fragilidad, resistencia.<\/p>\n<p><sub>El Pa\u00eds-20 abr. Culturas. pag #34<\/sub><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Frederic Amat\u00a0| El Pa\u00eds Mucho tiempo antes de este aciago presente en el que vivimos recluidos, ya eramos conscientes de la desatenci\u00f3n entorno al \u00e1mbito de la cultura. Suced\u00eda ante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":27926,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"link","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[565,405],"tags":[],"class_list":["post-27928","post","type-post","status-publish","format-link","has-post-thumbnail","hentry","category-general-es","category-blog-prensa","post_format-post-format-link"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27928","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27928"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27928\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27926"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27928"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27928"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arturamon.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}