{"id":16085,"date":"2006-12-29T10:01:00","date_gmt":"2006-12-29T10:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/nova.arturamon.com\/16\/"},"modified":"2019-11-19T12:48:21","modified_gmt":"2019-11-19T11:48:21","slug":"16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arturamon.com\/es\/16\/","title":{"rendered":"Lectura de un cuadro de Ramon Gaya"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #999999;\">La Pedrera, Setiembre 2006-12-29<\/span><\/p>\n<p>La mayor\u00eda de grandes pintores no fueron o no son grandes escritores y viceversa. Podriamos convenir en que pintura y escritura son dos maneras de comprender o captar la realidad y no tienen porque caminar juntas. Es m\u00e1s, no acostumbran a hacerlo. \u00bf Qu\u00e9 escritos recordamos de los grandes maestros antiguos y modernos?. Tan s\u00f3lo algunas cartas m\u00e1s o menos esclaredoras de las dudas ante el lienzo en blanco. Descripciones del oficio de pintar m\u00e1s que reflexiones sobre la pintura. \u00bfY los escritores?, \u00bfrecordamos algunas pinturas de relevancia?. M\u00e1s bien no. Algunos dibujos simp\u00e1ticos de Lorca o de Alberti como acompa\u00f1amiento de sus letras. Siempre alguna excepci\u00f3n confirma la norma. Y el caso de Dal\u00ed es paradigm\u00e1tico. Fue tan buen escritor como pintor aunque me temo que ha pasado a la historia m\u00e1s como el primer actor del show-business del arte que como lo que realmente fue. Del gran artista del siglo XX, Picasso, recordamos alguna prosa torpe, infinitamente menor de su monumental obra art\u00edstica.<br \/>\nLa obra escrita y pintada de Ramon Gaya son como dos afluentes de un mismo rio: no s\u00f3lo marchan en paralelo sino que no podemos entender una sin la otra, son perfectamente complementarias. Tanto es as\u00ed que el d\u00eda de la inauguraci\u00f3n de esta muestra o\u00ed decirle a un amigo de Gaya que cuando le premiaron al pintor con el premio Vel\u00e1zquez podr\u00edan haberlo hecho tambi\u00e9n con el Cervantes. La obra escrita de Gaya tiene mucho que ver con su obra pict\u00f3rica, ambas estan hechas de narraci\u00f3n y de observaci\u00f3n al vez, de cr\u00f3nica de sus viajes o de memoria, y tambi\u00e9nde citas a los maestros antiguos que tanto admira, algunas de las cuales son muy evidentes y otras hay que buscarlas en el trasfondo de sus obras. Por encima de estas consideraciones, Gaya es un poeta. Sin poes\u00eda no podr\u00edamos entender su propuesta est\u00e9tica que va m\u00e1s all\u00e1 del espacio y del tiempo y es una isla singular entre las corrientes de las vanguardias entre las que vivi\u00f3. De hecho, esta exposici\u00f3n es una oportunidad esplendida para recorrer su trayectoria a trav\u00e9s de obras muy bien escogidas. En la visita, nos damos cuenta que m\u00e1s all\u00e1 de sus inicios en los a\u00f1os trenta, dubitativos cercanos al Cezanne,-fuente de la que beben todos los pintores modernos- a la pintura metafisica italiana, y a los m\u00e1ximos representantes de la Escuela de Par\u00eds como Grau Sala, Gaya deja muy pronto de buscarse en el espejo de los pintores que admira para ser un pintor propio y crear un mundo propio, lejano a las modas, como desubicado en el tiempo que le toc\u00f3 vivir. Gaya pertenece a la especie de pintores atemporales, cuyas obras han flu\u00eddo como autistas, personales e intransferibles, obras que buscan la verdad en el ejemplo de los maestros antiguos y en la observaci\u00f3n de la naturaleza. A esta especie pertenece Gaya, como tambi\u00e9n Balthus o nuestro Luis Marsans.<br \/>\nCentr\u00e9monos ahora, sin m\u00e1s dilaci\u00f3n, en el cuadro que he escogido y que motiva este comentario. Se trata de La barca en el Sena, un pastel de 30 x 24 cm, realizado en Par\u00eds en 1952. rastreando en sus diarios he encontrado esta cita que bien podr\u00eda acompa\u00f1ar la imagen: \u00abHoy he comprado tres estampas de Hirosighe\u00bb,frase escrita el 29 de noviembre del mismo a\u00f1o que data el pastel. No sabemos que grabados compr\u00f3 Gaya del maestro japon\u00e9s pero si podemos comprender la influencia que le causaron y que plasm\u00f3 en este delicioso pastel realizado a la manera de una estampa japonesa. Vemos el rio a cierta altura, como divisado desde uno de los muchos puentes que en Par\u00eds los cruzan, con una barcaza en primer termino que evoca tanto las g\u00f3ndolas venecianas que acababa de ver como las embarcaciones que aparecen en las estampas japonesas y unos personajes diminutos en la riba izquierda con algunos \u00e1rboles asomando, mientras en la derecha s\u00f3lo se entreven algunas fachadas cl\u00e1sicas en Par\u00eds. Al fondo, ya en el horizonte, parece verse otro puente que enmarca como limite final la composici\u00f3n. Recuerda la serie de estampas de influencia occidental que realizaron tanto Hirosighe como Hokusai hac\u00eda 1800. Estampas en las que utilizaban efectos de claroscuro en las hojas de los arboles, recurso que aportaba un gran realismo a im\u00e1genes que acostumbran a ser muy planas. El pastel es una t\u00e9cnica que implica una gran dificultad t\u00e9cnica ya que, a diferencia del \u00f3leo o incluso la acuarela, no permite retroceder, no te concede el beneficio de la duda o del arrepintiemiento y por tanto debe ser muy directa y espont\u00e1nea. Digamos que si en el \u00f3leo el pintor puede pintar mientras va buscando, en el pastel debe tener el tema y la composici\u00f3n concebido mentalmente y aplicarse sabiendo que no puede corregirse. Y aqu\u00ed tenemos el resultado en esta vista que combina desde un punto de vista conceptual la influencia del arte del grabado japon\u00e9s con la sensaci\u00f3n atmosferica de Par\u00eds, aquella definici\u00f3n que pocos a\u00f1os despu\u00e9s encontrariamos en la Rayuela de Julio Cort\u00e1zar: Paris es una burbuja gris.<br \/>\nCon Gaya tenemos el privilegio de contar con su testimonio escrito para conocer que pensaba, que sent\u00eda. Ap\u00f1rovechemoslo y volvamos a las p\u00e1ginas de su diario de Paris en ese tiempo. El llega a la capital del Sena despu\u00e9s de viajar por Italia y Portugal. El 3 de diciembre escribe: \u00abPor encima del ruido de la ciudad (sobre todo por la ma\u00f1ana) hay como un silencio , veo como un silencio; ayer al salir del hotel y\u2026entrar en la calle me pareci\u00f3 descubrir de que se trata, en realidad del invierno.Es algo muy cerrado como un fanal, y transparente, transparente como un fanal. Es un silencio, dir\u00edase, como\u2026piadoso que acoge en s\u00ed todo el ruido. ES un silencio tan extenso, tan grande que se traga todo el ruido: es superior al ruido, mayor y m\u00e1s alto que el ruido\u00bb. Ciertamente, Par\u00eds a veces te sorprende por ese silencio inmenso y crreo encontrarlo en esta vista del Sena desde un puente. Una vista que huye de lo pintoresco, quiere ser verdadera, esencia de la sensaci\u00f3n que le causa la ciudad al pintor que tan bien escribe. Y as\u00ed podr\u00eda haber dibujado la silueta de Notre Dame a lo lejos como hubiesen hecho la mayor\u00eda de pintores ante este tema. Es demasiado sugerente una vista de Paris con l\u2019Ille de France en el horizonte para no pintarla cuando la tienes enfrente. Pero Gaya no nos quiere describir Par\u00eds,-incluso sabemos que es esa ciudad por el titulo del rio que lleva la obra-, no quiere servirnos una imagen m\u00e1s de la ciudad, tipica como una postal turistica, sin\u00f3 quiere condensar en este espacio un poco mayor que el folio donde escribe, la sensaci\u00f3n que tiene al observarla desde un puente en pleno invierno. Y as\u00ed, Gaya nos transmite el silencio del que escribe. Silencio s\u00ed y melancolia o soledad tambi\u00e9n como acostumbra a suceder en lo que Gaya nos dej\u00f3 pintado o escrito y que en esta muestra tenemos la suerte de conocer.<\/p>\n<p>Artur Ramon<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Pedrera, Setiembre 2006-12-29 La mayor\u00eda de grandes pintores no fueron o no son grandes escritores y viceversa. 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